La otredad es la búsqueda de lo perdido, de una individualidad como seres únicos de este universo, pero que a su vez conviven con otros, y que debido a esto tienen que relacionarse y adaptarse a su medio. Es una búsqueda de una unidad (a pesar del transcurrir del tiempo que todo lo cambia), de saber de dónde venimos, el por qué  estamos en este mundo y nuestra función.

Es así, como "La otredad es, pues, un problema que concierne al hombre aislado y a la colectividad". Es por eso que encontramos diferentes grupos, un número de personas reunidas a partir de un tema particular, con el cual se identifican todos, y del cual difieren también.

"La otredad se presenta como un sentimiento de extrañeza frente a aquello que no es asimilable a lo conocido". Si somos seres que pensamos en una individualidad, todo a lo que no estamos acostumbrados, todo lo diferente a nosotros será de difícil aceptación. Personalmente pienso, que una gran responsabilidad de aceptar nuestra individualidad es aceptar que todos somos diferentes, que existen "otros", además del "yo", que cada uno de nosotros es un ser especial con dones y capacidades diferentes, lo cual le da diversidad al mundo en que vivimos, y que si aprendemos a aceptar esas diferencias, se forjará una mejor convivencia y se creará un compartir armonioso.

Por otra parte el sentimiento de otredad  genera la necesidad de demarcar nuestro territorio, de identificarnos como comunidad, de situarnos en un espacio que llamaremos nuestro. Un gran ejemplo lo veremos con nuestro viaje, donde veremos diferentes culturas, formas de vida, costumbres, a través de un legado que viene de siglos atrás, forjando lo que llamamos pueblos "diferentes".